Don Corrupto y su cómplice

noviembre 25, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

Allá están, dispersos en la llanura cual ovejas sin pastor, a merced de cualquier depredador; serán presas fáciles para nosotros; le dijo desde la cima de la colina el político ladrón a su cómplice, el cual se frotaba las manos imaginándose los despojos que recogería de esta rapiña.

Asaltémoslos a una hasta despojarlos de todos sus bienes materiales y sueños por un futuro mejor; asegurémonos de que nuestro atraco sea de tal contundencia que, queden en servidumbre para siempre, desmoralizados, sin fuerza de voluntad para luchar, y resignados a su suerte, continuó diciéndole el político ladrón conocido como Don Corrupto, a su infame cómplice quien asintió y respondió, hagámoslo.

Ahora verás al máximo depredador en acción, al rey de la cadena alimenticia, al ladrón supremo despojar a sus víctimas con tal maestría que estas pensarán que soy su benefactor, su proveedor, y amigo; y engañados me amarán al punto de idolatrarme cual si yo fuera un Robin Hood; riéndose jactanciosamente le comentaba Don Corrupto a su cómplice que extasiado sonreía pensando para sus adentros, cómo me gustaría ser algún día, un hombre de “éxito” como lo es Don Corrupto.

Así como lo planearon, lo hicieron, logrando el golpe de sus vidas, y apropiándose de un inmenso botín que incluía: la calidad de vida, futuro, esperanzas, y sueños de los despojados y de sus hijos, la fuerza de voluntad de todo un pueblo condenado a la ignorancia, servidumbre, esclavitud, e ignominia cual rehenes de un secuestro masivo, grandes porciones de tierra de la nación, y miles de millones de dólares que de no haber sido robados, hubieran sido utilizados para proveer a sus legítimos dueños de alimentos asequibles, salud, educación, viviendas, carreteras, etcétera.

Al momento de la repartición del botín, Don Corrupto solo le dio migajas a su cómplice que inconforme y contrariado le reclamó su parte de tamaño golpe que habían realizado, a lo que el político ladrón replicó, confórmate con estas bolsas de comida, materiales de construcción, becas, línea blanca, y subsidios que te doy, porque tuve que repartir gran parte del botín con mis socios donantes y banqueros, sin los cuales nunca hubiéramos podido realizar este gran saqueo.

Resignado el cómplice respondió, está bien Don Corrupto, pero la próxima vez, si quieres que te siga consiguiendo el voto de toda mi familia, amigos, vecinos, y conocidos, tendrás que darme un poco más del dinero que les robes desde la cima del poder, a lo que Don Corrupto como un gran manipulador que es respondió, no te preocupes ciudadano ingenuo y clientelista, mientras yo y mis secuaces sigamos en la cumbre gracias a tus servicios y a los votantes desprevenidos, siempre habrá un poco más de migajas para ti, solo asegúrate de predicar a las presas, incluidos tus hijos y otros familiares cercanos que, nosotros los políticos corruptos somos buenos, que somos unos Robín Hood modernos, que sin nosotros se morirán de hambre, que somos la solución a sus problemas inmediatos, que es cierto que robamos, pero al menos hacemos obras y repartimos dadivas, que somos honorables y exitosos, todo un modelo a seguir, que el juega vivo es el camino, y que el Estado es algo ajeno a ellos por lo que no serán perjudicados directamente por nuestros atracos contra el erario público.

Trato hecho, respondió el ciudadano cómplice, sacrificando a su propia descendencia cual traidor y servil supremo.

Fin.

Moraleja: Un pueblo que elige a corruptos, que vende sus votos a cambio de dadivas clientelistas, que defiende a políticos delincuentes alegando que mientras estos repartan y hagan una que otra obra, todo está bien y hay que seguir perpetuándolos en el poder, que idolatran a maleantes, que en sus adentros desean estar en la posición de sus amos políticos para saquear al Estado también, que no se incomodan con la rapiña realizada contra el erario público, y apoyan la impunidad, no son víctimas, son cómplices de la corrupción que carcome el país. Además, son traidores a su propia familia, al permitir con sus votos y promoción a favor de políticos corruptos que, sus hijos sean despojados de un futuro mejor, de una educación de altura, y de una vida digna.

Pueblo panameño, llegó el momento de elegir de qué lado estamos, del lado de corruptos que tienen secuestrado a Panamá con su sistema de rapiña contra los fondos públicos, o si estamos del lado de los panameños que nos sentimos indignados, hastiados, y dispuestos a combatir este perverso sistema hasta que todos los delincuentes que saquean el país, paguen con cárcel y devuelvan el patrimonio lesionado.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

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Corrupción, un obstáculo a la competitividad

noviembre 25, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

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“Panamá continua detrás de Chile como la economía más competitiva del ranking regional, y una vez más califica como la economía más competitiva de América Central. Panamá se encuentra entre los 50 países más competitivos del mundo, pese a haber retrocedido 8 posiciones al puesto 48. Esta caída se debe a un ligero deterioro percibido en el funcionamiento de sus instituciones (74), sobre todo en términos de su incapacidad para luchar contra la corrupción (94), aumentar la eficiencia del gobierno (55), y la pobre calidad de su sistema educativo (83), incapaz de proporcionar el conjunto adecuado de habilidades necesarias para una economía que requiere cada vez más de una mano de obra cualificada para sostener el crecimiento económico de los últimos años. Esta escasez de personal cualificado es percibida como uno de los factores más problemáticos para hacer negocios en el país, y es probable que siga siendo un grave obstáculo para los negocios en los próximos años, lo que representa un cuello de botella para la transición de Panamá hacia actividades de valor agregado más exigentes en cuanto a conocimiento.

A pesar de estos desafíos a la agenda económica del país en el futuro, Panamá continúa beneficiándose de importantes fortalezas de competitividad. Como lo hizo el año pasado, Panamá cuenta con una infraestructura impresionante (40), con algunas de las mejores facilidades en puertos (7) y aeropuerto (7) no sólo en América Latina sino en el mundo, lo que la posiciona como un fuerte hub de transporte para la región. Su mercado financiero (22) y una evaluación de su adopción tecnológica (23), especialmente a través de las corporaciones multinacionales extranjeras que se instalan en el país, siguen siendo fuertes, y sus suscripciones de banda ancha móvil (73) continúan en aumento”. Índice de Competitividad Global 2014-2015, del Foro Económico Mundial.

Los párrafos anteriores, extraídos del Índice de Competitividad Global 2014-2015, son una fotografía exacta de la dualidad panameña que se debate entre fortalezas logísticas por todos conocidas, y debilidades institucionales no menos conocidas.

Así las cosas, seguimos siendo líderes a nivel regional e importante competidor a nivel mundial, en materia de transporte multimodal, como centro financiero, y por nuestra adopción de tecnología de punta. Sin embargo, en materia institucional seguimos rezagados debido a la corrupción que carcome el país, la ineficiencia  gubernamental, y la pobreza cualitativa de nuestro sistema educativo, el cual no corresponde al siglo 21, ergo, es incapaz de satisfacer la demanda de mano de obra altamente sofisticada y calificada requerida para mantener el crecimiento económico de los últimos años.

Dicho esto, quisiera hacer hincapié en este artículo, en el flagelo de la corrupción que es el más grave y serio obstáculo que tenemos como nación para alcanzar el desarrollo y mantenernos como una economía competitiva.

Sobre dicho particular, es preciso destacar que, entre 144 países evaluados, Panamá ocupa la posición 94, como el país más corrupto del planeta. A nivel regional, ocupamos el séptimo lugar entre 18 países en cuanto a corrupción se refiere.

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Como vemos en la tabla anterior, el flagelo de la corrupción es un denominador común de Latam. No obstante, es un consuelo de mediocres conformarnos con no ser el país más corrupto entre los corruptos países de Latam.  Nuestro norte debe ser, destacar a nivel mundial en materia institucional, así como lo hacemos en materia logística, en la cual nos posicionamos entre los mejores países del mundo.

Aterrizando el tema técnico que nos ocupa a un lenguaje más sencillo, Panamá es un país muy competitivo y de gran potencial no solo a nivel regional (Latam), pero también a nivel mundial. Empero, no somos un país desarrollado todavía, debido a la corrupción de una clase política que en contubernio con cierto sector empresarial, se han dado a la tarea de saquear la riqueza nacional, desviándose así, fondos necesarios para mejorar nuestro rezagado sistema educativo, lo que se traduce en ignorancia, pobreza, desigualdad, clientelismo, populismo, delincuencia, y demás azotes sociales que nos impiden alcanzar el desarrollo humano que se nos ha resistido por años.

Razón por la cual, debemos cobrar conciencia como nación, y despertar del letargo que nos impide afrontar a la corrupción en su justa dimensión y con la vehemencia que se precisa para erradicarla, o al menos para reducirla a su mínima expresión. Es menester realizar que, cuando un político y empresario privado esquilman los fondos públicos, es igual o peor a que nuestra casa sea asaltada, comoquiera que, nosotros podemos recuperar nuestros bienes trabajando, pero cómo recuperaremos el futuro y calidad de vida de los que somos despojados por corruptos que se enriquecen asaltando el erario público, y aun así caminan impunemente por nuestras calles ostentando en nuestras caras apartamentos lujosos, mansiones, yates, fincas, cuentas bancarias millonarias en la banca local e internacional, etcétera, que son frutos de sus atracos al patrimonio de todos los panameños.

De manera que, entendamos que el Estado no es un concepto abstracto ajeno a nuestra realidad personal, y que sí nos afecta directamente lo que pase con el mismo; comoquiera que, el Estado somos todos, y cuando este es saqueado, eres tú panameño/a, quien está siendo expoliado y condenado a la esclavitud.

En fin, la corrupción es el enemigo más peligroso de Panamá; es el más grande desafío al que debemos enfrentar como una causa nacional de extrema prioridad; es un cáncer al que debemos extirpar; es una plaga que debemos exterminar, y para lograrlo es preciso que los panameños de todas las clases sociales sigamos movilizándonos masivamente para exigir rendición de cuentas, justicia, certeza del castigo, recuperación del patrimonio lesionado, y una constituyente que reconstruya el hoy endeble y permisivo Estado panameño. Dicho esto, exhorto a las clases sociales más vulnerables del país, a que sean parte de la lucha contra la corrupción y la impunidad, toda vez que, muchos de ellos que son las victimas principales de la corrupción, parecieran resignarse a ser clientes perennes de políticos corruptos, sin entender que en realidad son cómplices, rehenes y esclavos de por vida, de un sistema perverso que los despoja a ellos y a sus hijos de un futuro mejor, y de una buena calidad de vida en el presente, mientras sus verdugos corruptos disfrazados de benefactores, los contentan con migajas, léase, con jamones, bolsas de comida, materiales de construcción, etc.

Despierta Panamá; identifica a tu verdadero enemigo; y entre todos enfrentémoslo hasta vencerlo.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Justicia; no más corrupción; cero impunidad.

noviembre 23, 2014 Deja un comentario

 Por:  Erick Simpson Aguilera

Panamá dice basta a la corrupción; dice no más impunidad; y pide cárcel para todos aquellos que saquearon inmisericordemente los fondos públicos, mientras algunos panameños mueren de hambre, otros a duras penas comen, la mayoría padecen por el alto costo de la vida, muchos otros sufren la escases de agua potable, gran número penan con el transporte público, y todos pagamos en carne propia de una forma u otra, las consecuencias del saqueo a las finanzas estatales.

La concentración contra la corrupción y la impunidad realizada el día de hoy (23-11-14), es solo el comienzo de un movimiento nacional de ciudadanos indignados que no nos cruzaremos de brazos hasta que todos aquellos que se burlan de los panameños decentes que somos la mayoría, que se enriquecieron con el patrimonio de la nación, y ostentosamente nos restriegan en nuestras caras sus riquezas mal habidas, paguen con cárcel y devuelvan a los panameños lo que les pertenece.

Justicia; no más corrupción; cero impunidad.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

A continuación fotos de la concentración contra la corrupción e impunidad: 

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Caso Financial Pacific

noviembre 22, 2014 Deja un comentario

Categorías:ENTRADAS ANTIGUAS

Enfrentando a la corrupción

noviembre 20, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

Man putting money into businessman side pocket

Fácil no es; de hecho, muchos panameños aseguran que es una pérdida de tiempo y una utopía, combatir a la corrupción, toda vez que, el propio sistema político panameño, está diseñado para que la corrupción florezca y reine la impunidad, comoquiera que, cada Órgano del Estado tiene la responsabilidad de vigilar al otro, y todos se cuidan las espaldas en un suerte de pacto de no agresión, en el cual yo no te investigo, tú no me investigas, y entre todos nos damos a la tarea de saquear el erario público, de pisotear las leyes y violar la Constitución, sin temor alguno y sin rendir cuentas a nadie.

Sin embargo, todo tiene un límite en esta vida (aún para muchos panameños poco importa y acostumbrados a los atracos de los políticos), y tal parece que, dicho límite fue rebasado con creces en la pasada administración, dada la magnitud de los escándalos de corrupción de cuyos detalles nos estamos enterando cada día, toda vez que, aunque en el pasado quinquenio se escuchaba de malos manejos de los fondos públicos, no existía rendición de cuentas, transparencia, investigación, ni auditoria alguna que deslindarán estas denuncias, gracias a una Contraloría ausente, a un Ministerio  Publico inoperante, y a fiscales que parecían más una leyenda urbana que, verdaderas personas de carne y hueso, léase, no existían.

Así las cosas, el nivel de indignación de los panameños ante la avalancha de casos de corrupción y enriquecimiento ilícito, ante las cifras astronómicas de supuestos desfalcos por el orden de los miles de millones de dólares que se escuchan, ante las imágenes que hablan con más elocuencia y contundencia que mil palabras, a saber: imágenes de mansiones, yates, fincas, etcétera, ha sobrepasado el límite del aguante, al punto de que, en esta ocasión los ciudadanos no se cruzarán de brazos, ni se conformarán con que se ajusticie a unos que otros chivos expiatorios de poca monta, y exigirán en las calles, en los medios de comunicación, en las redes sociales, y en cualquier otra manera que, se investigue a grandes y chicos por igual, sin distingo de clase social, poder económico, ni posición política, y que a quien se le compruebe un ilícito contra el patrimonio de la nación, léase, el patrimonio de todos los panameños, que pague con cárcel como cualquier otro mortal que delinque, no con casa, mansiones, palacios, ni país, por cárcel.

Solo así, se desalentará a quienes maquinan en sus corazones, enriquecerse a costa del erario público, al existir verdadera certeza del castigo. De lo contrario, seguirán personas perversas apropiándose de fondos que debieran destinarse a la educación, sistema de agua potable, erradicación de la pobreza y la desigualdad, salud, vivienda, calles, seguridad, deporte, etcétera.

En fin, es preciso que todos los panameños decentes que somos la mayoría, los que trabajan fuertemente de sol a sol para llevar a duras penas el sustento a sus hogares, los profesionales que tributan al Estado los impuestos frutos del sudor de su frente y de horas de sacrificio laborando, los empresarios que generan riquezas para el país y contribuyen al fisco con parte de sus ganancias, que el campesino que mira desde lejos los despilfarros de la riqueza nacional mientras sufre muchas carencias en carne propia, que los estudiantes, las amas de casas, y todos los panameños que amamos nuestra patria, nos movilicemos en masa no una, sino muchas veces hasta que se logre el cometido de investigar todo lo actuado por el anterior gobierno primordialmente y por los anteriores eventualmente, con la finalidad de que se satisfaga la debida rendición de cuentas, y se sacie el hambre y sed de justicia de la ciudadanía, caiga quien caiga”, léase, exfuncionarios de alto perfil, empresarios privados, banqueros, y todo el que se le compruebe haberse prestado para lesionar el patrimonio del Estado.

No más corrupción; no más impunidad; no más saqueos; no más enriquecimiento ilícito. Tampoco linchamientos ni cacería de brujas sin pruebas; no violación del debido proceso ni de la presunción de inocencia. Sí más transparencia, rendición de cuentas, justicia, certeza del castigo, y fiscalización. Que ningún corrupto más, se pasee libremente por nuestras calles restregándonos en nuestras caras, el producto ilícito de sus riquezas mal habidas.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Isaías 56:1 Así dijo Jehová: Preservad el derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse

Panamá: ¿Quién se atreve a ser nuestro José Ugaz?

noviembre 19, 2014 1 comentario

Por: Mariangela Pittí J.

CAIGA

19/11/2014 – “Caiga quien caiga, fue la condición que José Ugaz exigió en el año 2000 para aceptar la Procuraduría ad-hoc para los casos de corrupción del gobierno de Fujimori y Montesinos”. (Cita de Roberto Dañino, expresidente del Consejo de Ministros del Perú).

Tres procuradores, 20 abogados, 7 asistentes profesionales, 3 asistentes administrativos y un líder con “pantalones”, como decimos en buen panameño: independiente, preparado, con trayectoria y con un gran sentido de justicia para adecentar su país; fue clave el equipo de recursos humanos para capturar a dos altos políticos sinvergüenzas, abrir más de 200 casos judiciales contra más de mil 500 miembros de la red de Fujimori y finalmente, repatriar cientos de millones de dólares robados por esta organización criminal. (Datos extraídos de Corrupción Globalizada: El caso Montesinos, 2003)

¿Y a nosotros en Panamá qué nos detiene? Una subcultura de juega vivo priva a la población de verdaderas oportunidades. Debemos exigir que se tomen medidas eficaces contra la corrupción. La democracia es frágil y la corrupción acaba con ella, pues impide el desarrollo sostenible de nuestros países; y afecta la credibilidad y confianza en la representatividad. Somos cómplices de un sistema corrupto cuando optamos por una actitud de “aquí no pasa ni pasará nada”, “todos los gobiernos han sido corruptos, ni modo”, “la política es así”. No hay duda, los cambios verdaderos y profundos requieren de la participación ciudadana: toca salirse de una zona de comodidad y no tenerle miedo a actuar en busca de esa profunda transformación que necesitamos. Nuestra voluntad política requiere que sea un esfuerzo colectivo y constante, hay que analizar y evaluar el trasfondo de nuestro entorno.

Es importante que pensemos en Panamá como un proyecto a largo plazo, pensar en gratificaciones egoístas e instantáneas son el abono perfecto para que sigamos cosechando más de lo mismo.

Tenemos la gran responsabilidad de velar por nuestro patrimonio, exigir justicia, y combatir la impunidad.

Para ver resultados hay que estar consciente del problema y actuar proactivamente para gestionar estrategias que hagan la diferencia. La expectativa de un mejor país debe estar acompañada por un gran compromiso a denunciar la corrupción, a exigir que se hagan las investigaciones pertinentes, procesar, y que se aplique la certeza del castigo.

Para muchos en nuestros países latinoamericanos, José Ugaz representa el sentido de justicia que muchos ciudadanos aspiramos a implementar en nuestro sistema; héroe de una nación en la investigación penal más importante en la historia de su tierra natal Perú.

Tenemos el poder en nuestras manos de poner el estándar de lo que queremos sea la política en nuestro país.

“Debemos ser el cambio que queremos ver en nuestra República de Panamá”.

#CaigaQuienCaigaPanama

MARIANGELA PITTÍ J.

Fuente: La Prensa. 

Categorías:ENTRADAS ANTIGUAS

De la corrupción e impunidad

noviembre 18, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

La corrupción mayor I

El flagelo de la corrupción dista mucho de ser un tema folclórico, cultural y anecdótico propio de países subdesarrollados al que debemos acostumbrarnos y mirar como algo normal y sin mayor importancia, comoquiera que, sus terribles secuelas sobre la población son funestas y su apetito se torna insaciable hasta rebasar el ámbito de la usual coima tomándose las instituciones per se, y sumiendo al país víctima de la misma en un Estado Fallido donde no existe la justicia, en el cual gobiernan las mafias, la vida humana pierde su valor, y los derechos humanos más elementales como son el derecho a opinar, se pierden y quien se atreva a hacerlo para denunciar algún dolo, es ejecutado por las mismas fuerzas de seguridad gubernamentales que responden a los grupos delincuenciales que secuestraron el poder (investigar caso mexicano).

Sé que en nuestro país desde siempre hemos sido víctimas de una corrupción rampante que ha tenido sus picos más altos en la época de la dictadura militar en la cual no existía el Estado de Derecho como es obvio, y el saqueo de la cosa pública estaba al orden del día. Sin embargo, hay quienes opinamos que, el flagelo de la corrupción en la época pos dictadura ya superó con creces al periodo de la dictadura militar, cuyos atracos parecen cosa de niños, comparados con los miles de millones de dólares que según las declaraciones de testigos protegidos, supuestamente fueron saqueados en el anterior quinquenio.

Así las cosas, se precisa que una administración de justicia con fama de inoperante, permisiva, y cómplice del descalabro institucional que sufrimos, juzgue los actos de corrupción que se están detectando. De forma tal que, estamos ante una prueba de fuego para las autoridades judiciales, en un punto de inflexión que puede marcar un antes y un después en la historia patria, toda vez que, si ante tamañas pruebas de lesiones patrimoniales millonarias, las autoridades llamadas a investigar y juzgar los supuestos dolos, actúan cual abogados del diablo ocultando pruebas, dilatando procesos, cerrando casos sin explicación ni sustento legal creíbles, y eximiendo de responsabilidad a personas señaladas por una avalancha de pruebas en su contra, quedará en evidencia que, somos rehenes como país, de una organización mafiosa que delinque contra el patrimonio estatal, y goza de impunidad para seguir con sus atracos, mientras al resto de los mortales, se nos aplica otra ley estricta que no existe para esa casta de corruptos, recurriendo las autoridades incluso, al terrorismo judicial para desalentar la rendición de cuentas, comoquiera que, es más probable que termine preso quien denuncia un ilícito, que el infractor politiquero miembro de la elite corrupta.

Lo que sigue ante un escenario de corrupción sin parangón e impunidad como el antes planteado, es un Estado Fallido estilo México, en el cual no solo peligrarán nuestros bienes, pero también nuestras vidas, al tomarse el país entero incluido sus instituciones, una mafia político económica que no admitirá el disenso, ni la libertad de expresión, y castigará duramente, léase, eliminará a quienes se atrevan a exigir rendición de cuentas y transparencia.

Sí, ya sé que, algunos dirán que exagero, que Panamá es un país demócrata (ilusos), que la corrupción no es tan grave, que es algo folclórico e inofensivo, que no somos un pueblo violento, y demás hierbas aromáticas por el estilo, pero, permítanme decirles a quienes así piensan que, lo mismo pensaban muchos mexicanos hasta que fue muy tarde cuando abrieron los ojos.

De modo que, sin caer en un linchamiento al margen de la ley y sin pruebas, las autoridades judiciales deben decidir si serán parte de la solución investigando y juzgando hasta las últimas consecuencias, sin importar el tamaño político, económico, y social, de los implicados, a saber: funcionarios públicos, empresarios privados, y bancos, o si seguirán optando por ser parte del contubernio, de la componenda de un sistema corrupto que crece cual hierba a la sombra de la impunidad.

Si optan por la segunda opción, los ciudadanos no debemos cruzarnos de brazos, comoquiera que, al perderse el Estado de Derecho por soliviantarse los Órganos del Estado para delinquir, reitero, lo que sigue es un Estado Fallido, y eso no lo permitiremos. Dicho esto, tocaría convocar a una constituyente originaria para barrer todos los Órganos del Estado que se hayan prestado para saquear a la patria, y entonces juzgarlos por sus crimines cometidos contra el patrimonio de la nación.

Reitero que, no estoy sugiriendo que se viole el debido proceso, ni que se desconozca la presunción de inocencia de los implicados en los casos detectados y por detectar, ni desatar una cacería de brujas contra el gobierno anterior, ni linchar a nadie sin pruebas algunas en una suerte de vendetta, por supuesto que no, de lo que hablo es de la necesidad de investigar sin distingo de posición social, económica, ni política, a todos los que se sospecha delinquieron contra el erario público, y si hay méritos y evidencias suficientes que prueben su culpabilidad, que paguen con cárcel -no con casa ni con país- por sus crímenes contra la patria, y si no hay méritos, que sigan gozando de su libertad, pero que se satisfaga el hambre y sed de justicia de la ciudadanía, rindiéndose cuentas de todo lo actuado.

En fin, la corrupción genera pobreza, desigualdad, ignorancia, esclavitud, delincuencia, y muchos problemas sociales que nacen de la falta de oportunidades surgidas por el desvío de fondos públicos que pudieran destinarse a la educación, equidad, y solución de muchos flagelos. De manera que, nos estamos jugando demasiado si permitimos que nada pase y que los funcionarios y autoridades judiciales se burlen de nosotros en nuestras caras, disfrutando tranquila e impunemente del producto mal habido de sus ilícitos.

Finalizo exhortando a todas las fuerzas sociales del país, gremios, asociaciones y demás, que nos movilicemos masivamente, que sigamos el ejemplo de resistencia de los pueblos de Bocas, Comarca Ngäbe, y Colón, y exijamos justicia y cero impunidad, para que las autoridades llamadas a investigar y juzgar, entiendan que no estamos ante una coyuntura de apatía como era usual, y que la indignación nacional llegó a su colmo, léase, que no nos cruzaremos de brazos hasta ver a todos los que delinquieron contra el patrimonio del Estado tras las rejas, y recuperar los bienes de todos los panameños que fueron vulnerados.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

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