Los bonos de la discordia

diciembre 18, 2014 Deja un comentario

asamblea

Llámenlos bonos de asistencia social, ayuda para las familias más necesitadas, aseguren que a diferencia de otros instrumentos de corte clientelista otorgados por anteriores gobiernos, el bono del gobierno en turno, será trasparente y equitativo, pero al final del día, por más piruetas, eufemismos, y frases demagógicas a las que recurran para defender lo indefendible quienes promueven esta mala práctica de la política populista criolla, el bono de $ 25, 000 dólares seguirá siendo una medida fallida que no resuelve el problema de la pobreza, pero si alienta la ley del esfuerzo mínimo, y profundiza los vicios del sistema político panameño.

Como si los panameños no estuviéramos saturados e intoxicados por la politiquería criolla que en el pasado quinquenio alcanzó su cenit gracias a una administración populista que en una danza de millones sin parangón en la historia patria, no se midió a la hora de abusar de las finanzas públicas repartiendo subsidios por doquier, comprando tránsfugas, otorgando B/. 416,678,206.00 millones de dólares en partidas circuitales administradas por 71 diputados que no han justificado el uso dado a dichos fondos, repartiendo jamones, línea blanca, materiales de construcción, etcétera, ahora nos encontramos con la desagradable sorpresa de que el gobierno actual por el que muchos panameños apostamos otorgándole nuestro voto de confianza, recurrirá a las mismas prácticas clientelistas que en otrora criticaban.

Estimados diputados y demás autoridades de gobierno, con todo el respeto que se merecen les pido que, recapaciten y desechen este tipo de iniciativas populistas que no resisten argumentación alguna, comoquiera que, no se trata de que se repartan bonos equitativamente a los diputados para que realicen “ayuda social” en sus circuitos (más bien para auto-promoverse y reelegirse), se trata de que, las funciones de los diputados no incluyen las de ser benefactores, Santa Claus, Robín Hood, ni filántropos a costa del Estado, y sus funciones se circunscriben exclusivamente a legislar y fiscalizar.

Entiendo que, no resulta nada fácil renunciar a malas prácticas y vicios de la política panameña arraigados en el ADN de los políticos desde 1903, sin embargo, tendrán que hacerse a la idea de que los tiempos han cambiado y deben adecuarse a los mismos. Entiéndase que, la paciencia de la ciudadanía ha llegado a su colmo, y hoy lo que exigimos es justicia, y una forma correcta de administrar los fondos públicos que nos pertenecen a todos los panameños.

También entiendo que, debido a la distorsión y desnaturalización del sistema electoral panameño, muchos políticos ven al servicio público como una inversión que deben recuperar con creces, es decir que, sienten que legítimamente tienen derecho a recuperar las millonarias inversiones de campaña utilizando las posiciones logradas como plataforma para hacerse de un jugoso botín. Sin embargo, tal parece que, esta vez sufrirán un déficit y se verán frustrados los sueños de aquellos que invirtieron en campañas millonarias, en virtud de que una ciudadanía ávida de justicia, despierta, e indignada, estará vigilante para que las finanzas públicas no sean nuevamente asaltadas inmisericordemente como sucedió en la pasada administración, ni en baja intensidad.

Es hora de adecentar el país; es hora de darle un nuevo enfoque al servicio público; es hora de cuidar las finanzas del Estado; es hora de mesura y austeridad; es hora de superar el clientelismo, populismo, politiquería y demás malas prácticas de la política panameña; es hora de ejercer de estadistas renunciando a la demagogia; es hora de entender que Panamá lo tiene todo para ser un país del primer mundo, y que solo nos falta la voluntad de enrumbar al país por derroteros de desarrollo humano y equidad; es hora de estar a la altura de las circunstancias y actuar de manera diferente a todas las otras administraciones anteriores superando esquemas rancios cuyos resultados han sido nefastos; es hora de demostrar con hechos que de verdad amamos a Panamá; es hora de llevar las promesas predicadas en campaña a la práctica.

En fin, no estoy de acuerdo con los bonos de $25,000 dólares, ni con ninguna otra medida de corte clientelista similar que perpetúe la pobreza, profundice la desigualdad, y promueva la ley del esfuerzo mínimo al recurrir a paliativos asistenciales, en lugar de erradicar las causas de los flagelos sociales que azotan a la población. Ojalá que el gobierno en turno que recién comienza, no copie modelos fracasados, recapacite y no malogre la oportunidad de oro que tiene para ser el mejor gobierno de la historia patria, para lo cual contará con todo nuestro apoyo y aplauso cuando procedan correctamente, y sufrirán nuestra vigilancia y desaprobación cuando actúen de espaldas al clamor ciudadano como es el caso que nos ocupa.

Saludos cordiales.

Erick Simpson  Aguilera.

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Acerca del equipo de espionaje

diciembre 12, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

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Muy buen día, estimados lectores.

En esta ocasión quisiera compartir con ustedes mis apreciaciones respecto al equipo de espionaje adquirido por el pasado gobierno, cuyo paradero supuestamente se desconoce hoy por hoy.

En primera instancia, destaco que, si el hecho de que un gobierno viole derechos humanos fundamentales de sus ciudadanos como lo es el derecho a la intimidad, ya de por sí es bastante grave, y coloca a dicho Estado en una categoría de dictadura al margen del derecho internacional, que dicha violación a la privacidad ciudadana sea realizada por un grupo de particulares que mantienen en su poder el peligroso equipo de espionaje extraviado, es mucho más grave aún y constituye un caso de seguridad nacional y hasta podría calificarse como terrorismo.

Sobre dicho particular, el Artículo 12 de la “Declaración Universal de los Derechos Humanos” adoptada por la Asamblea General de Naciones Unidas señala lo siguiente:

“Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.”

Según la RAE, la definición de privacidad es la siguiente:

Privacidad: Ámbito de la vida privada que se tiene derecho a proteger de cualquier intromisión.

Dicho lo cual, y aunque resulte obvio por más que algunos no lo tengan claro, el derecho a la intimidad está consagrado universalmente como un derecho humano fundamental, y el país que no se ciña a dicha disposición, ya sea porque viola la privacidad de sus ciudadanos sin recurrir a los mecanismos legales para hacerlo, o porque negligentemente permite que un grupo de forajidos particulares espíen a un país entero con un equipo comprado con nuestros propios impuestos, difícilmente podría considerarse como un país serio que se rige por el derecho internacional, y más bien califica como una suerte de finca secuestrada, o una república bananera donde nadie puede sentirse a salvo, ni confiado de que sus derechos serán respetados y protegidos por la ley.

Mientras en Colombia la exdirectora del DAS, María del Pilar Hurtado (asilada en Panamá), es solicitada por la justicia debido a delitos de seguimientos (interceptaciones telefónicas) contra magistrados, opositores, periodistas y defensores de derechos humanos, en Panamá, que se violen estos mismos derechos a la privacidad por medio de interceptaciones telefónicas, hackeo, captura de audio, etcétera, no tiene mayor repercusión, es visto como algo casi normal, inofensivo, irrelevante, folclórico, y anecdótico. Qué vergüenza.

Sinceramente, cuando observo las cosas inverosímiles que suceden en Panamá, un país que se jacta de estar cerca del desarrollo, me quedo sorprendido y me da la impresión de estar viviendo una película de ciencia ficción mezclada con tragicomedia y terror. Cómo es posible que se extravíe tamaño y tan peligroso equipo de espionaje con facultad de violar la privacidad de 4 millones de panameños, y de vulnerar temas confidenciales del propio gobierno, y lo único que escuchamos de las autoridades son ruegos tímidos para que dicho equipo sea devuelto.

Acaso en este país no hay investigadores con la capacidad de dar con el paradero de dicho equipo; será que aquí no existen leyes que obliguen a las autoridades del gobierno anterior a explicar el rumbo que tomó el equipo en cuestión cuya responsabilidad estaba bajo su cargo; acaso no sabemos quiénes son los sospechosos principales de haberse apropiado de esa suerte de arma contra la intimidad ciudadana y la seguridad del Estado.

Basta de suplicas; es hora que el gobierno por el cual votamos por considerarlo capaz de atender este caso y muchos otros más, nos garantice a los ciudadanos nuestro derecho a la intimidad, y si tienen que tumbar puertas, allanar, o hacer lo que legalmente corresponda para volver el país a la legalidad y la paz, pues toca hacerlo sin titubear, y si no se sienten capaces de hacerlo, que busquen la ayuda o asesoría de un organismo internacional con las agallas y capacidad de ponerle coto a este asunto.

Si los ciudadanos nos cruzamos de brazos, no nos incomodamos, y guardamos silencio ante la violación de nuestro derecho humano a la privacidad, ya sea que éste sea violado por un gobierno equis, o mucho peor aún, por un grupo de particulares, el día de mañana seremos despojados de todos nuestros otros derechos y quedaremos cual rehenes a merced de un grupo al margen de la ley que no respetará ni siquiera la vida humana, convirtiéndonos en el próximo México.

De manera que, exijamos que este tema sea resuelto lo antes posible con acciones concretas y contundentes por parte del gobierno que es quien goza de jurisdicción y poder para garantizar las vidas, honra y bienes de los ciudadanos. De lo contrario, si se le sigue dando largas a este tema, quedará en evidencia que Panamá carece de un Estado de Derecho, ergo, es un país que se maneja en la ilegalidad; estaremos indefensos e inseguros; y se confirmará el secuestro de un país entero que ha sido postrado por un grupo con capacidad de vulnerar la privacidad de todos, incluida la del propio gobierno (terrorismo), lo que constituiría la antesala de un Estado Fallido.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Isaías 54:17: Ninguna arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se levante contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová.

El costo de la corrupción y la impunidad

diciembre 6, 2014 Deja un comentario

Por: Alfredo Motta, presidente de Fudespa

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Para que tengamos una idea de cómo nos afecta la corrupción y la impunidad.

Si se calcula que los dineros perdidos por corrupción representan aproximadamente el 5% del total del presupuesto del Estado, esta cifra es de 800 millones de dólares anuales o 4,000 millones de dólares en los últimos 5 años y más de 11,000 millones de dólares en los últimos 20 años.

En otras palabras, se calcula que con los dineros perdidos por corrupción durante las dos últimas décadas se hubieran podido realizar dos expansiones al Canal de Panamá, seis metros, once puentes sobre el Canal de Panamá, más de 5,000 escuelas, 2,000 centros de salud equipados, más de 200,000 dignas viviendas de tres recamaras, o una buena combinación de todas las obras anteriormente mencionadas.

La corrupción es robar y asesinar, es robar los dineros de todos, es robar las oportunidades de salud, educación, cultura, deporte y bienestar a los menos afortunados; es asesinar a quiénes murieron por no tener las facilidades médicas disponibles cuando las necesitaban.

La impunidad es un insulto a los ciudadanos, un sistema judicial en el que no existe certeza de castigo es igual a un hijo que le escupe la cara a su madre. La impunidad es la raíz de la soberbia y la soberbia, a su vez, es motivo de la indignación y repugnancia que se convierten en odio que desemboca en violencia. Al mismo tiempo, la impunidad se convierte en ejemplo a seguir porque se demuestra que el crimen paga.

La corrupción e impunidad sin certeza de castigo son la fórmula perfecta para desestabilizar la sociedad.

Sin justicia nunca habrá paz social.

Alfredo Motta.

#TodosSomosUno

Panamá: Crisis Judicial

diciembre 3, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

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En un país donde la justicia solo impera con todo su peso y rigor contra las clases desposeídas, mientras los delincuentes de cierto perfil socioeconómico y político gozan de total impunidad, de licencia para delinquir, y patente de corso para saquear miles de millones de dólares del erario público sin que el brazo de la ley los alcance, la ingobernabilidad, el caos, y el Estado Fallido, están a la vuelta de la esquina. Solo es cuestión de tiempo para que explote la bomba social alimentada por años de abusos judiciales y desigualdad.

Una nación donde a una cajera de una institución gubernamental la condenan a 6 años de prisión por hurtar $ 5000 dólares (hurto que no aplaudo), mientras a ladrones de “alto perfil” que roban miles de millones de dólares de las arcas del Estado, no los condenan ni siquiera a un día de prisión, camina rumbo al despeñadero y coquetea con el desastre.

Entiendo que, quienes hacen apología de la impunidad, creen en el juega vivo, y promueven la corrupción como modo de vida, asegurarán que exagero. Sin embargo, los hechos hablan por sí solos, son innegables, y la pésima fama de nuestro sistema de justicia trasciende las fronteras, como demuestran los resultados del Índice de Competitividad Global 2014 -2015 del Foro Económico Mundial.

También habrán, quienes afirmen que Panamá goza de un nuevo gobierno más potable que el anterior, ergo, vienen días mejores, y la crisis institucional será resuelta de la nada. Respeto a quienes así opinan; no obstante, sin pretender pecar de pesimista, más bien, tratando de ser realista, opino que, la crisis institucional que sufrimos por la acumulación desde 1903, de gobiernos mediocres y abusadores que, atentaron contra la institucionalidad democrática y alcanzaron su cenit con el nefasto gobierno CD, es grave, profunda, pronunciada, y rebasa al ejecutivo actual, comoquiera que, por más pulcro que sea el ejecutivo, existen otros dos Órganos del Estado que languidecen y están en crisis, uno por su falta de independencia y por la corrupción que lo carcome, y el otro por tener entre sus miembros a diputados tránsfugas reelectos y nuevos electos, gracias al uso indebido de los recursos del Estado.

Es decir, la crisis institucional que sufre Panamá, por más potable que sea el actual gobierno -lo cual aún está por verse- no depende para su solución, exclusivamente del Órgano Ejecutivo, el cual por más buena voluntad que tenga, está maniatado por una Constitución caduca, y depende de la prestancia de entidades judiciales desprestigiadas que responden a sectores participes de la debacle institucional, para que la justicia alcance a los saqueadores del erario público, y para recuperar el patrimonio lesionado.

Así las cosas, si el nuevo contralor, y la nueva procuradora, se desempeñan como todos los panameños esperamos lo hagan, investigando todo lo actuado por los anteriores gobiernos, aun así, dependeremos del fallo de unas autoridades judiciales nada koshers, desprestigiadas, sin credibilidad, con fama de vender fallos (algunos magistrados lo afirman), de responder a ciertos círculos socioeconómicos y políticos, y de no gozar de independencia alguna, razón por la cual, dudamos que los infractores de “alto perfil” pagarán por sus delitos contra el erario público.

justicia sustituidaAterrizando el tema que nos ocupa a un lenguaje sencillo, se dice y escucha que, gran parte de la clase política de los diferentes Órganos del Estado, y sobre todo de la oposición, más un poderoso sector empresarial y de la banca, están inmersos en la red de corrupción, tienen su historial manchado, y que todos se conocen sus secretos inconfesables. Razón por la cual, al final del día, nadie pagará por sus delitos contra el erario público, y los panameños que tenemos hambre y sed de justicia, frustrados tendremos que conformarnos con el show mediático, y con el linchamiento judicial de uno que otro chivo expiatorio o infractor de poca monta.

Espero que los que así pensamos, nos equivoquemos. No obstante, dificulto que se investiguen a cabalidad los B/. 416,678,206.00 millones de dólares en partidas circuitales administrados por los diputados del quinquenio anterior, que se investigue y juzgue de haber méritos, a los exfuncionarios de alto perfil señalados por actos de corrupción, que se investigue y juzgue de haber méritos, a los empresarios privados partícipes de la red criminal de corrupción que saqueó el país, y que se apliquen las sanciones correspondientes a los bancos que se prestaron para albergar fortunas mal habidas e injustificadas. Reitero, dudo mucho que todo ello se dé.

Es preciso aclarar que, no estoy sugiriendo que los hasta ahora implicados sean inocentes ni culpables; eso lo determinará el debido proceso si es que de da. Lo que afirmo es que, dificulto que los peces gordos de la corrupción, los delincuentes de abolengo, los tiburones cabecillas del saqueo, rindan cuentas como cualquier mortal y terminen en prisión como el hijo de la cocinera, de ser hallados culpables.

crisis2Ese es el país que tenemos hoy por hoy; una nación del tercer mundo en materia de justicia; un país donde se ajusticia a las clases populares, pero a las llamadas clases altas se les exime de cumplir con la ley. Mientras tanto, la clase media tributa con el sudor de su frente, para que los recursos del Estado sean saqueados inmisericordemente, sin que los principales perpetradores del ilícito rindan cuentas y paguen por ello. Qué injusto modelo de país el panameño.

 

Dicho esto, vuelvo a insistir en la necesidad de convocar a una constituyente originaria que refunde la patria, barra con toda la podredumbre politiquera corrupta que secuestró el país, y que modernice nuestro sistema político, de justicia y electoral, con el fin de tener un pacto social, un marco legal, y unas normas de convivencia, al menos medianamente decentes, y no la feudalista república bananera con fueros y privilegios de hecho para cierta clase social en detrimento de las mayorías, que hoy tenemos.

En fin, según el Índice de Competitividad Global 2014 -2015, del Foro Económico Mundial, entre 144 economías evaluadas, Panamá ocupa el lugar 116 en independencia judicial, y entre 18 naciones de Latam, ocupa la posición 12. De manera que, no solo su servidor opina que nuestro sistema de justicia está en crisis y transitando peligrosamente hacia el despeñadero, lo cual constituye una receta para el perfecto desastre, toda vez que, una ciudadanía que paga impuestos, padece de carencias de toda índole, sufre el rigor de un sistema de justicia abusivo y selectivo, y observa como una casta elitista goza de impunidad y licencia para saquear al Estado, en cualquier momento puede llegar al colmo de su paciencia y estallar sumiendo al país en el caos y la ingobernabilidad, al buscar la justicia que no recibió en los tribunales, en sus propias manos.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

A continuación, los rankings de Independencia Judicial del Índice de Competitividad Global 2014 -2015, del Foro Económico Mundial, a nivel de Latam y mundial:

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Don Corrupto y su cómplice

noviembre 25, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

Allá están, dispersos en la llanura cual ovejas sin pastor, a merced de cualquier depredador; serán presas fáciles para nosotros; le dijo desde la cima de la colina el político ladrón a su cómplice, el cual se frotaba las manos imaginándose los despojos que recogería de esta rapiña.

Asaltémoslos a una hasta despojarlos de todos sus bienes materiales y sueños por un futuro mejor; asegurémonos de que nuestro atraco sea de tal contundencia que, queden en servidumbre para siempre, desmoralizados, sin fuerza de voluntad para luchar, y resignados a su suerte, continuó diciéndole el político ladrón conocido como Don Corrupto, a su infame cómplice quien asintió y respondió, hagámoslo.

Ahora verás al máximo depredador en acción, al rey de la cadena alimenticia, al ladrón supremo despojar a sus víctimas con tal maestría que estas pensarán que soy su benefactor, su proveedor, y amigo; y engañados me amarán al punto de idolatrarme cual si yo fuera un Robin Hood; riéndose jactanciosamente le comentaba Don Corrupto a su cómplice que extasiado sonreía pensando para sus adentros, cómo me gustaría ser algún día, un hombre de “éxito” como lo es Don Corrupto.

Así como lo planearon, lo hicieron, logrando el golpe de sus vidas, y apropiándose de un inmenso botín que incluía: la calidad de vida, futuro, esperanzas, y sueños de los despojados y de sus hijos, la fuerza de voluntad de todo un pueblo condenado a la ignorancia, servidumbre, esclavitud, e ignominia cual rehenes de un secuestro masivo, grandes porciones de tierra de la nación, y miles de millones de dólares que de no haber sido robados, hubieran sido utilizados para proveer a sus legítimos dueños de alimentos asequibles, salud, educación, viviendas, carreteras, etcétera.

Al momento de la repartición del botín, Don Corrupto solo le dio migajas a su cómplice que inconforme y contrariado le reclamó su parte de tamaño golpe que habían realizado, a lo que el político ladrón replicó, confórmate con estas bolsas de comida, materiales de construcción, becas, línea blanca, y subsidios que te doy, porque tuve que repartir gran parte del botín con mis socios donantes y banqueros, sin los cuales nunca hubiéramos podido realizar este gran saqueo.

Resignado el cómplice respondió, está bien Don Corrupto, pero la próxima vez, si quieres que te siga consiguiendo el voto de toda mi familia, amigos, vecinos, y conocidos, tendrás que darme un poco más del dinero que les robes desde la cima del poder, a lo que Don Corrupto como un gran manipulador que es respondió, no te preocupes ciudadano ingenuo y clientelista, mientras yo y mis secuaces sigamos en la cumbre gracias a tus servicios y a los votantes desprevenidos, siempre habrá un poco más de migajas para ti, solo asegúrate de predicar a las presas, incluidos tus hijos y otros familiares cercanos que, nosotros los políticos corruptos somos buenos, que somos unos Robín Hood modernos, que sin nosotros se morirán de hambre, que somos la solución a sus problemas inmediatos, que es cierto que robamos, pero al menos hacemos obras y repartimos dadivas, que somos honorables y exitosos, todo un modelo a seguir, que el juega vivo es el camino, y que el Estado es algo ajeno a ellos por lo que no serán perjudicados directamente por nuestros atracos contra el erario público.

Trato hecho, respondió el ciudadano cómplice, sacrificando a su propia descendencia cual traidor y servil supremo.

Fin.

Moraleja: Un pueblo que elige a corruptos, que vende sus votos a cambio de dadivas clientelistas, que defiende a políticos delincuentes alegando que mientras estos repartan y hagan una que otra obra, todo está bien y hay que seguir perpetuándolos en el poder, que idolatran a maleantes, que en sus adentros desean estar en la posición de sus amos políticos para saquear al Estado también, que no se incomodan con la rapiña realizada contra el erario público, y apoyan la impunidad, no son víctimas, son cómplices de la corrupción que carcome el país. Además, son traidores a su propia familia, al permitir con sus votos y promoción a favor de políticos corruptos que, sus hijos sean despojados de un futuro mejor, de una educación de altura, y de una vida digna.

Pueblo panameño, llegó el momento de elegir de qué lado estamos, del lado de corruptos que tienen secuestrado a Panamá con su sistema de rapiña contra los fondos públicos, o si estamos del lado de los panameños que nos sentimos indignados, hastiados, y dispuestos a combatir este perverso sistema hasta que todos los delincuentes que saquean el país, paguen con cárcel y devuelvan el patrimonio lesionado.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

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Corrupción, un obstáculo a la competitividad

noviembre 25, 2014 Deja un comentario

Por: Erick Simpson Aguilera

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“Panamá continua detrás de Chile como la economía más competitiva del ranking regional, y una vez más califica como la economía más competitiva de América Central. Panamá se encuentra entre los 50 países más competitivos del mundo, pese a haber retrocedido 8 posiciones al puesto 48. Esta caída se debe a un ligero deterioro percibido en el funcionamiento de sus instituciones (74), sobre todo en términos de su incapacidad para luchar contra la corrupción (94), aumentar la eficiencia del gobierno (55), y la pobre calidad de su sistema educativo (83), incapaz de proporcionar el conjunto adecuado de habilidades necesarias para una economía que requiere cada vez más de una mano de obra cualificada para sostener el crecimiento económico de los últimos años. Esta escasez de personal cualificado es percibida como uno de los factores más problemáticos para hacer negocios en el país, y es probable que siga siendo un grave obstáculo para los negocios en los próximos años, lo que representa un cuello de botella para la transición de Panamá hacia actividades de valor agregado más exigentes en cuanto a conocimiento.

A pesar de estos desafíos a la agenda económica del país en el futuro, Panamá continúa beneficiándose de importantes fortalezas de competitividad. Como lo hizo el año pasado, Panamá cuenta con una infraestructura impresionante (40), con algunas de las mejores facilidades en puertos (7) y aeropuerto (7) no sólo en América Latina sino en el mundo, lo que la posiciona como un fuerte hub de transporte para la región. Su mercado financiero (22) y una evaluación de su adopción tecnológica (23), especialmente a través de las corporaciones multinacionales extranjeras que se instalan en el país, siguen siendo fuertes, y sus suscripciones de banda ancha móvil (73) continúan en aumento”. Índice de Competitividad Global 2014-2015, del Foro Económico Mundial.

Los párrafos anteriores, extraídos del Índice de Competitividad Global 2014-2015, son una fotografía exacta de la dualidad panameña que se debate entre fortalezas logísticas por todos conocidas, y debilidades institucionales no menos conocidas.

Así las cosas, seguimos siendo líderes a nivel regional e importante competidor a nivel mundial, en materia de transporte multimodal, como centro financiero, y por nuestra adopción de tecnología de punta. Sin embargo, en materia institucional seguimos rezagados debido a la corrupción que carcome el país, la ineficiencia  gubernamental, y la pobreza cualitativa de nuestro sistema educativo, el cual no corresponde al siglo 21, ergo, es incapaz de satisfacer la demanda de mano de obra altamente sofisticada y calificada requerida para mantener el crecimiento económico de los últimos años.

Dicho esto, quisiera hacer hincapié en este artículo, en el flagelo de la corrupción que es el más grave y serio obstáculo que tenemos como nación para alcanzar el desarrollo y mantenernos como una economía competitiva.

Sobre dicho particular, es preciso destacar que, entre 144 países evaluados, Panamá ocupa la posición 94, como el país más corrupto del planeta. A nivel regional, ocupamos el séptimo lugar entre 18 países en cuanto a corrupción se refiere.

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Como vemos en la tabla anterior, el flagelo de la corrupción es un denominador común de Latam. No obstante, es un consuelo de mediocres conformarnos con no ser el país más corrupto entre los corruptos países de Latam.  Nuestro norte debe ser, destacar a nivel mundial en materia institucional, así como lo hacemos en materia logística, en la cual nos posicionamos entre los mejores países del mundo.

Aterrizando el tema técnico que nos ocupa a un lenguaje más sencillo, Panamá es un país muy competitivo y de gran potencial no solo a nivel regional (Latam), pero también a nivel mundial. Empero, no somos un país desarrollado todavía, debido a la corrupción de una clase política que en contubernio con cierto sector empresarial, se han dado a la tarea de saquear la riqueza nacional, desviándose así, fondos necesarios para mejorar nuestro rezagado sistema educativo, lo que se traduce en ignorancia, pobreza, desigualdad, clientelismo, populismo, delincuencia, y demás azotes sociales que nos impiden alcanzar el desarrollo humano que se nos ha resistido por años.

Razón por la cual, debemos cobrar conciencia como nación, y despertar del letargo que nos impide afrontar a la corrupción en su justa dimensión y con la vehemencia que se precisa para erradicarla, o al menos para reducirla a su mínima expresión. Es menester realizar que, cuando un político y empresario privado esquilman los fondos públicos, es igual o peor a que nuestra casa sea asaltada, comoquiera que, nosotros podemos recuperar nuestros bienes trabajando, pero cómo recuperaremos el futuro y calidad de vida de los que somos despojados por corruptos que se enriquecen asaltando el erario público, y aun así caminan impunemente por nuestras calles ostentando en nuestras caras apartamentos lujosos, mansiones, yates, fincas, cuentas bancarias millonarias en la banca local e internacional, etcétera, que son frutos de sus atracos al patrimonio de todos los panameños.

De manera que, entendamos que el Estado no es un concepto abstracto ajeno a nuestra realidad personal, y que sí nos afecta directamente lo que pase con el mismo; comoquiera que, el Estado somos todos, y cuando este es saqueado, eres tú panameño/a, quien está siendo expoliado y condenado a la esclavitud.

En fin, la corrupción es el enemigo más peligroso de Panamá; es el más grande desafío al que debemos enfrentar como una causa nacional de extrema prioridad; es un cáncer al que debemos extirpar; es una plaga que debemos exterminar, y para lograrlo es preciso que los panameños de todas las clases sociales sigamos movilizándonos masivamente para exigir rendición de cuentas, justicia, certeza del castigo, recuperación del patrimonio lesionado, y una constituyente que reconstruya el hoy endeble y permisivo Estado panameño. Dicho esto, exhorto a las clases sociales más vulnerables del país, a que sean parte de la lucha contra la corrupción y la impunidad, toda vez que, muchos de ellos que son las victimas principales de la corrupción, parecieran resignarse a ser clientes perennes de políticos corruptos, sin entender que en realidad son cómplices, rehenes y esclavos de por vida, de un sistema perverso que los despoja a ellos y a sus hijos de un futuro mejor, y de una buena calidad de vida en el presente, mientras sus verdugos corruptos disfrazados de benefactores, los contentan con migajas, léase, con jamones, bolsas de comida, materiales de construcción, etc.

Despierta Panamá; identifica a tu verdadero enemigo; y entre todos enfrentémoslo hasta vencerlo.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

Justicia; no más corrupción; cero impunidad.

noviembre 23, 2014 Deja un comentario

 Por:  Erick Simpson Aguilera

Panamá dice basta a la corrupción; dice no más impunidad; y pide cárcel para todos aquellos que saquearon inmisericordemente los fondos públicos, mientras algunos panameños mueren de hambre, otros a duras penas comen, la mayoría padecen por el alto costo de la vida, muchos otros sufren la escases de agua potable, gran número penan con el transporte público, y todos pagamos en carne propia de una forma u otra, las consecuencias del saqueo a las finanzas estatales.

La concentración contra la corrupción y la impunidad realizada el día de hoy (23-11-14), es solo el comienzo de un movimiento nacional de ciudadanos indignados que no nos cruzaremos de brazos hasta que todos aquellos que se burlan de los panameños decentes que somos la mayoría, que se enriquecieron con el patrimonio de la nación, y ostentosamente nos restriegan en nuestras caras sus riquezas mal habidas, paguen con cárcel y devuelvan a los panameños lo que les pertenece.

Justicia; no más corrupción; cero impunidad.

Saludos cordiales.

Erick Simpson Aguilera.

A continuación fotos de la concentración contra la corrupción e impunidad: 

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